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domingo, 26 de enero de 2014

A la sombra de la excelencia

Empezar una entrada que habla de basket y no comenzar por el Real Madrid sería un delito. Los discípulos de Pablo Laso han conseguido realizar una primera vuelta perfecta, con 17 victorias y ninguna derrota. Es la primera ocasión que con el actual formato ACB, un equipo consigue finalizar la primera vuelta sin ninguna derrota. Pero no solo en ACB, en Euroliga sufrieron su primera derrota en la última jornada frente al CSKA Moscú de Messina tras 31 partidos sin perder. Su juego está asombrando: Mirotic a un gran nivel, Rodríguez en una segunda juventud y una gran conexión con Rudy, Llul en su mejor versión, un juego interior consolidado con Reyes, Bourousis y Mejri… y la dirección de Laso desde el parqué; actualmente son los favoritos en ACB y Euroliga.

Pero en ACB, a la sombra de este equipo, el Valencia Basket ha realizado la mejor primera vuelta de su historia con un fantástico 15-2. Perdiendo solamente ante el Barça en la primera jornada y ante el Madrid en un partido qué, seguramente, ha sido el más duro para los blancos en ACB.

 La temporada del equipo taronja está marcada por las lesiones. Las bajas duraderas de Lucic, Lishchuk, Aguilar y los problemas puntuales de Doellman, Barton, Dubljevic… dan aún mucho más mérito a este equipo. Donde los contratos temporales son habituales en la plantilla para recambios de los lesionados.

Después de la eliminación del año pasado en cuartos ante el CAI Zaragoza, la dirección siguió confiando en Perasovic. Se cambió la posición de base al completo con Van Rossom y Lafayette, se apuntaló el juego exterior con Lucic y Sato y solamente se fichó a Aguilar para el juego interior. Pero el fichaje de Faverani por Boston, obligó a hacer un fichaje de última hora, cerrando la plantilla con Triguero. Se mantuvo la base del equipo y se ha creado una plantilla muy compensada, que parece destinada a luchar por todos los campeonatos.

En Europa una primera fase muy irregular le llevó a pasar de ronda de Eurocup con más apuros de los esperados. La segunda fase se encuentra en su ecuador, con un balance de 2-1 luchará por la clasificación frente a Unics Kazan y Telenet Ostend (los tres equipos empatados). Muy difícil el camino hacia la final: dos fases de grupos y tres rondas a doble partido antes de llegar a la final que también se jugará a ida y vuelta. Competición muy dura, aún más este año con la participación de los equipos eliminados de Euroliga a partir de la segunda ronda.


El gran objetivo del Valencia ha de ser la clasificación para Euroliga. Por normativa de Euroliga, hay que llegar a la final de ACB para conseguirlo por la vía ACB, o ganar la Eurocup. En cualquier caso el equipo está en disposición de ello por ambas competiciones. A mitad de la campaña, tiene muy buena pinta. En un mes este equipo será de los favoritos a conquistar la Copa en Málaga.

martes, 15 de octubre de 2013

Lo que (también) dicen las encuestas

Marca.com ha realizado recientemente una encuesta sobre con qué vibra más el aficionado: si con los triunfos de su selección o con los triunfos de su equipo. Les ha sorprendido que más del 50% haya contestado que con su equipo. Más aún, el 63% prefiere ver jugar antes a su propio equipo que al conjunto de Del Bosque.

Además tan solo un 18% compra antes una camiseta de 'La roja' que de la de su club. Todo esto tiene muchos análisis posibles, podríamos decir que históricamente la selección ha sido un desastre y que las generaciones anteriores se han criado con eso, que la selección -como la familia- te viene impuesta con la nacionalidad y que el club lo eliges -como la pareja o los amigos- tú mismo. También caben aquí los escasos partidos (y tan distanciados en fases de clasificación) que se juegan normalmente al año en comparación o la mayor diferencia de niveles entre unas selecciones y otras. A lo que se le puede sumar la situación política de la nación, etc.

Pero el dato revelador no es ese, hay algo muy interesante que han dejado muy astutamente de lado. ¿De qué presumes más cuando viajas al extranjero? Un 34% elige las conquistas de la selección, un 43% dice que de los éxitos de su equipo.

En ese 43% entran forofos de todos los equipos (Atlético, Valencia, Sevilla...), pero sobretodo los aficionados del Barça y del Madrid, clubs acostumbrados a coleccionar trofeos al finalizar cada campaña y conocidos mundialmente por sus grandes estrellas. Sus colores tienen más renombre y reconocimiento que la propia selección. Y enorgullece más ensalzar tu ciudad, más pequeña, que tu país.

En el 34% también entrarían forofos -algunas excepciones- que, pese a ser culés o merengues, serían más de presumir de la selección por razones deportivas, políticas o las que fuesen. Pero en este gran porcentaje entran mayoritariamente los aficionados del resto de equipos, que al salir de España, para presumir y para ser reconocido y elogiado, elegiría las conquistas de la selección (que en comparación con los clubs tiene más éxitos cosechados normalmente). A pesar de esto, ya hemos visto que el 63% prefiere ver antes a su equipo que al conjunto de Del Bosque. 

¿Qué conclusión saco? Que hay un amplísimo porcentaje de gente que no es del Barcelona ni del Madrid -al contrario de lo que sugieren los grandes medios- que prefiere ver a su equipo antes que a la selección -esa por la que las grandes cadenas invierten tanto dinero-. Esta premisa debería de ser la importante a la hora de renegociar el pastel televisivo y económico, es un dato que niega la vieja y desgastada afirmación de que "nadie vende ni interesa como el Barça y el Madrid", esto reabriría un debate que muchos no quieren entablar. Y mientras no se reflexione sobre ello seguiremos con nuestra liga bipolar y de la miseria.

viernes, 27 de septiembre de 2013

El aficionado no sólo tiene derechos

La semana pasada disputaba el primer partido de pretemporada con el equipo de fútbol sala que, junto a un amigo, entreno. Un amistoso entre dos conjuntos juveniles de primera. Nos desplazábamos a un pueblo cercano a Valencia para empezar a engrasar la máquina de cara a un año ilusionante. 

Todo parecía ir con normalidad cuando, de repente, se montó una tángana. Dos jugadores se enzarzaron hartos de recibir patadas uno del otro, algo reprobable pero habitual. La cosa no llegó a más pese a que, alentados por su público, todo el banquillo local se levantó para hacer un 15 contra 1. La actitud dista mucha de la corrección en una pista de fútbol sala, pero al acabar todos se dieron la mano. "Lo que ocurre en el campo, se queda en el campo" como dicen los jugadores de Rugby. El fútbol es un deporte de contacto, y aunque hay que ser siempre deportivo y limpio, estas cosas por desgracia pueden pasar. Incluso el árbitro (que había sido un muchacho del pueblo) se disculpó por haber provocado a los visitantes de forma insensata durante el encuentro (lo que hay que ver y oír a veces de técnicos y responsables que no dan ejemplo...)

Pero lo peor estuvo en las gradas: escupitajos, insultos y provocaciones, los aficionados llevaron el partido más allá. Aleccionaron a los suyos a ser agresivos, calentaron los partidos de liga que vendrán y ensuciaron el bonito espectáculo. Y lo que es peor, dejaron la imagen de su club y de la localidad por los suelos. Todo en un partido amistoso, de categorías inferiores y en un deporte minoritario. Así es. Podemos escuchar que si la afición del Real Madrid es tal o la del Barcelona cual, que si el Calderón es no se qué o el Madrigal es equis... esos prejuicios muchas veces se lo ganan a pulso. Debemos hacer un ejercicio de autocrítica y de responsabilidad para con nuestros clubs y dejar de hacerles flacos favores. Antes de cantar "mercenarios" a los jugadores deberíamos mirarnos el ombligo. Nosotros, como afición, también tenemos obligaciones. Djukic estaba en la cuerda floja hace dos partidos, Mestalla es "impaciente". Son las gradas las que, con su impaciencia, aprietan a presidentes a tomar medidas poco inteligentes y nada meditadas muchas veces.

lunes, 3 de junio de 2013

Neymar Jr

El fichaje de Neymar por el Barça es todo un acierto independientemente de que sea un Robinho 2.0. o no. El brasileño, con 21 años, ha firmado por cinco temporadas y es actualmente el atleta (no sólo el futbolista) más comercializable. El negocio que ha hecho el Barça es comparable al que hicieron los merengues con David Beckham. Ni Justin Bieber arrastra semejante fenómeno de masas y publicidad.

El estadio rozó los 60.000 espectadores para acoger la presentación del crack carioca, casi igualó la cifra de Zltan Ibrahimovic. Aunque si nos paramos a pensar, Ibra fue presentado a finales de Julio, con la gente de vacaciones. Un 3 de Junio, en plenos exámenes y en un día laborable, le da más mérito al aforo conseguido.

La historia de su fichaje ha sido un culebrón arrastrado desde hace años. Hoy él mismo ha desmentido que pasara la temporada pasada una revisión médica en Madrid como se dijo desde la meseta. Hace escasas horas el mismo Florentino dijo que de haberlo fichado el Madrid le hubiera costado 100 millones más... pero no explicó por qué, simplemente lo dejó caer como cosas del Santos. Veamos que ha pasado.

El Barça tenía un acuerdo verbal con el conjunto brasileño cuando el Madrid se acercó a él. Como ya denunciara esas prácticas del club blanco Sir Alex Ferguson en su día, la secretaría técnica del Madrid trató de firmar un contrato con el jugador a pesar de tener contrato en vigor. Esto alertó en Barcelona al director deportivo y rápidamente le pagó 10 millones de euros al padre (una de las muchas partes que poseían los derechos del jugador) garantizándose ser la primera opción gracias a ese pre-acuerdo ya oficial. Para romper este contrato el Real Madrid tendría que haber pagado este año más porque el Barça hizo las cosas más rápidas, no por capricho del presidente brasileño. También es cierto que el hecho de que apretaran el City, el Bayern y los mismos merengues ha adelantado el fichaje un año... encareciendo todavía más el montante final.

Pero no todo acaba aquí. 57 millones es la cifra final. 47 si descontamos los 10 ya pagados. Lo que no se dice es que de esos 47, 27 se han pagado al Santos (y el club ya paga a todos los propietarios de Neymar de ahí). ¿Los otros 20? Es la forma falsa del Barça de seguir diciendo que Messi es el que más cobra en el club. Los otros 20 han ido al jugador, como extra además del sueldo que tendrá (oficialmente menor que el del astro argentino). El status de Leo no se puede tocar... 

Bienvenido a la Liga Española, Neymar, donde los dos mejores equipos del mundo juegan en la peor liga de las estrellas. Tendremos el gusto de verte regatear aquí. Te juzgaremos cuando veamos que te has adaptado.

martes, 21 de mayo de 2013

El fin no justificó los medios de Mou

Ríos de tinta están corriendo sobre el adiós de Mou de España, a pesar de que era un secreto a voces la noticia está acaparando el panorama nacional pese a que Nadal revalidó el título de Roma tras pasar por encima de Roger Federer. Y ya van tres títulos en lo que va de año.

La etapa de Mou, la quiera pintar él como quiera, ha sido un rotundo fracaso. Para él y para el Real Madrid de Florentino. Veamos por qué lo creo:

1. Cierto es que el Real Madrid llevaba muchos años sin ganar la Copa del Rey, pero en cualquier país es un trofeo que sólo importa a los equipos de élite cuando lo complementan de una Liga o una Champions (o Europa League), o ambas logrando el 'triplete'. Fue el primer trofeo de Mou, Mestalla albergó aquella final y pasó a ser una copa importantísima para aquellos que, no mucho tiempo atrás, habían defendido que si el Barça tiene tantas Copas del Rey es porque no son tan importantes como la LFP o la Liga de Campeones: torneos en los que el Real Madrid sí se centraba por valer más.

La final de Copa en el Bernabéu ha sido la muestra definitiva de su fracaso. Se esconderá en sus números de crack, que nadie se los va a quitar, pero ni el Chelsea ni el Inter son el Real Madrid.

2. La Liga. Mou consiguió tumbar al Barça en su segundo año. Con unos números que Juanma Rodríguez se encarga de repetir una y otra vez como si por ello hubiera ganado dos ligas en vez de una,  el Real Madrid levantó su único trofeo importante de la 'era Mou'. Pero... ¿a cambio de qué?. Iker comenzó a ser vilipendiado, Ramos y él empezaron su guerra interna y hasta Cristiano tuvo sus primeros atisbos de cambio... tuvo que quemar toda la hierba para sacar partido a sus jugadores en un claro ejemplo de mal gestor de vestuarios.

3. La Supercopa. Otro trofeo de paja para un equipo que debe aspirar a todo todos los años. Le dio todavía más valor que se le ganara al Barça, pero lejos de lo que se quería vender: fue el final del portugués. Porque hasta los jugadores de la selección hicieron las paces por fin y eso, a un tío tan beligerante como él, le superó.

4. Semifinales de Champions. El principal objetivo para el que fue fichado "The Special One" fue para ganar La Décima. El discursó lo cambió este año, si bien es cierto que con él el Madrid ha llegado tres veces a semifinales (algo dificilísimo) después de años sin pasar de octavos, es un discurso mediocre y de segundón querer etiquetar eso de logro en su palmarés en uno de los mejores equipos del mundo. No hay que olvidar que él ha dispuesto del cheque de Florentino y del control absoluto del club.

5. El juego. Pero el claro síntoma de que el Real Madrid ganará con su marcha es que el Real Madrid del primer día del portugués y el del último juega a lo mismo: a nada. No ha instalado un sistema de juego, no ha dejado impronta alguna, ni sello ni estilo ni nada que se le parezca. Meros contraataques con jugadores que han costado millonadas. Y así también se ganan títulos, de forma igual de legítima, pero uno no pasa a la historia como entrenador.

6. La mala imagen. Dedos en el ojo, expulsiones, mal perder, faltas de respeto a sus propios jugadores, compañeros de profesión, prensa, clubs, árbitros, competiciones... actitudes chulescas y llenas de soberbia... Florentino se equivocó dándole tanto poder. Valdano no era el hombre que se tenía que marchar y el tiempo le ha dado la razón. Al final todas sus supuestas estrategias en las ruedas de prensa no han servido más que para ganar una Liga, no sólo es que el fin no justifique los medios; es que ni siquiera ha conseguido con eso -si es que lo hacía, como algunos quieren vender, como parte de su plan- su objetivo.

El Madrid tiene ahora que limpiar su reputación, esa de club señor que con los años se había labrado. Recuperar el respeto perdido y, con calma, volver a empezar un proyecto ganador. ¿Será Florentino la persona adecuada para llevarlo a cabo después de lo sucedido con el luso, Iker, Pepe y compañía?