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martes, 15 de octubre de 2013

Lo que (también) dicen las encuestas

Marca.com ha realizado recientemente una encuesta sobre con qué vibra más el aficionado: si con los triunfos de su selección o con los triunfos de su equipo. Les ha sorprendido que más del 50% haya contestado que con su equipo. Más aún, el 63% prefiere ver jugar antes a su propio equipo que al conjunto de Del Bosque.

Además tan solo un 18% compra antes una camiseta de 'La roja' que de la de su club. Todo esto tiene muchos análisis posibles, podríamos decir que históricamente la selección ha sido un desastre y que las generaciones anteriores se han criado con eso, que la selección -como la familia- te viene impuesta con la nacionalidad y que el club lo eliges -como la pareja o los amigos- tú mismo. También caben aquí los escasos partidos (y tan distanciados en fases de clasificación) que se juegan normalmente al año en comparación o la mayor diferencia de niveles entre unas selecciones y otras. A lo que se le puede sumar la situación política de la nación, etc.

Pero el dato revelador no es ese, hay algo muy interesante que han dejado muy astutamente de lado. ¿De qué presumes más cuando viajas al extranjero? Un 34% elige las conquistas de la selección, un 43% dice que de los éxitos de su equipo.

En ese 43% entran forofos de todos los equipos (Atlético, Valencia, Sevilla...), pero sobretodo los aficionados del Barça y del Madrid, clubs acostumbrados a coleccionar trofeos al finalizar cada campaña y conocidos mundialmente por sus grandes estrellas. Sus colores tienen más renombre y reconocimiento que la propia selección. Y enorgullece más ensalzar tu ciudad, más pequeña, que tu país.

En el 34% también entrarían forofos -algunas excepciones- que, pese a ser culés o merengues, serían más de presumir de la selección por razones deportivas, políticas o las que fuesen. Pero en este gran porcentaje entran mayoritariamente los aficionados del resto de equipos, que al salir de España, para presumir y para ser reconocido y elogiado, elegiría las conquistas de la selección (que en comparación con los clubs tiene más éxitos cosechados normalmente). A pesar de esto, ya hemos visto que el 63% prefiere ver antes a su equipo que al conjunto de Del Bosque. 

¿Qué conclusión saco? Que hay un amplísimo porcentaje de gente que no es del Barcelona ni del Madrid -al contrario de lo que sugieren los grandes medios- que prefiere ver a su equipo antes que a la selección -esa por la que las grandes cadenas invierten tanto dinero-. Esta premisa debería de ser la importante a la hora de renegociar el pastel televisivo y económico, es un dato que niega la vieja y desgastada afirmación de que "nadie vende ni interesa como el Barça y el Madrid", esto reabriría un debate que muchos no quieren entablar. Y mientras no se reflexione sobre ello seguiremos con nuestra liga bipolar y de la miseria.

viernes, 27 de septiembre de 2013

El aficionado no sólo tiene derechos

La semana pasada disputaba el primer partido de pretemporada con el equipo de fútbol sala que, junto a un amigo, entreno. Un amistoso entre dos conjuntos juveniles de primera. Nos desplazábamos a un pueblo cercano a Valencia para empezar a engrasar la máquina de cara a un año ilusionante. 

Todo parecía ir con normalidad cuando, de repente, se montó una tángana. Dos jugadores se enzarzaron hartos de recibir patadas uno del otro, algo reprobable pero habitual. La cosa no llegó a más pese a que, alentados por su público, todo el banquillo local se levantó para hacer un 15 contra 1. La actitud dista mucha de la corrección en una pista de fútbol sala, pero al acabar todos se dieron la mano. "Lo que ocurre en el campo, se queda en el campo" como dicen los jugadores de Rugby. El fútbol es un deporte de contacto, y aunque hay que ser siempre deportivo y limpio, estas cosas por desgracia pueden pasar. Incluso el árbitro (que había sido un muchacho del pueblo) se disculpó por haber provocado a los visitantes de forma insensata durante el encuentro (lo que hay que ver y oír a veces de técnicos y responsables que no dan ejemplo...)

Pero lo peor estuvo en las gradas: escupitajos, insultos y provocaciones, los aficionados llevaron el partido más allá. Aleccionaron a los suyos a ser agresivos, calentaron los partidos de liga que vendrán y ensuciaron el bonito espectáculo. Y lo que es peor, dejaron la imagen de su club y de la localidad por los suelos. Todo en un partido amistoso, de categorías inferiores y en un deporte minoritario. Así es. Podemos escuchar que si la afición del Real Madrid es tal o la del Barcelona cual, que si el Calderón es no se qué o el Madrigal es equis... esos prejuicios muchas veces se lo ganan a pulso. Debemos hacer un ejercicio de autocrítica y de responsabilidad para con nuestros clubs y dejar de hacerles flacos favores. Antes de cantar "mercenarios" a los jugadores deberíamos mirarnos el ombligo. Nosotros, como afición, también tenemos obligaciones. Djukic estaba en la cuerda floja hace dos partidos, Mestalla es "impaciente". Son las gradas las que, con su impaciencia, aprietan a presidentes a tomar medidas poco inteligentes y nada meditadas muchas veces.

miércoles, 10 de abril de 2013

La necesidad del vídeo en el fútbol

En la temporada 2009/10 la UEFA introdujo dos árbitros asistentes en su competición de la UEFA Europa League, uno por área, que debían ayudar al colegiado principal a juzgar las infracciones cometidas dentro del área y a controlar la línea de gol, para evitar posibles goles fantasma. Platini, siempre reacio al uso de la tecnología para arbitrar las jugadas dudosas, pensó que con dos árbitros más podría acallar las voces que pedían el uso del video para un mejor arbitraje.

Esa misma temporada, en los cuartos de final de la UEFA, se vio claramente que más árbitros no eran la solución para un mejor arbitraje. Después de un empate (2-2) en Mestalla, Valencia y Atlético de Madrid se jugaban el pase a las semifinales en el Calderón. El partido llegó a la recta final con empate a cero goles. En la última jugada, Juanito agarró claramente a Zigic en el área, llegando a romper la camiseta del ariete serbio e impidiendo su remate.

   

El juez de área, a menos de dos metros de la jugada, no pitó nada. Ayer, después del partido del Málaga, el propio Juanito en Twitter reconocía el claro penalti y la nula utilidad de un árbitro de área.

A pesar de errores tan claros como este, la UEFA pensó que había sido una experiencia beneficiosa para el arbitraje y para la temporada 2010/2011 también introdujo al juez de área en su competición más importante, la Champions League. Desde entonces, con aciertos y polémicas, son seis árbitros los que tiene cada uno de los partidos de la UEFA.

En mi opinión, con la inclusión de estos árbitros no se ha mejorado el arbitraje. Los jueces de área rara vez toman una decisión y casi siempre dejan toda la responsabilidad al árbitro principal. Además, esta edición de la Champions está siendo especialmente polémica. En la ida de los cuartos Ibrahimovic anotó el primer tanto del PSG en claro fuera de juego. Ayer, el Málaga fue eliminado con otro gol en fuera de juego, flagrante y claro. También hay que decir que el segundo gol del Málaga es en offside. O el del Bayern ante la Juventus, que hoy puede quedar fuera por ese error.

Estos errores se podían evitar con el uso del video y de las nuevas tecnologías. Otros deportes como el tenis (ojo de halcón), baloncesto (instant replay), el hockey o fútbol americano ya usan las ventajas del siglo XXI para un buen arbitraje. En el fútbol hay mucho dinero en juego pero, sobre todo, la ilusión de la gente. No se puede permitir que un error que puede evitarse, sea decisivo para una clasificación o para la resolución de un título. Está claro que no se puede estar arbitrando a través del video cada jugada. Pero si las más decisivas: fueras de juego, goles fantasmas, penaltis, o incluso determinadas expulsiones… La FIFA en la próxima Copa Confederaciones va a usar un novedoso sistema para evitar el gol fantasma. Espero que sólo sea el principio y que el fútbol sepa actualizarse al siglo XXI. No hacen falta más ojos arbitrando, es necesario saber aprovechar el video para un mejor arbitraje.