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martes, 21 de enero de 2014

Carta abierta al periodismo deportivo

Ayer podíamos leer esto en una entrada de Marca. Algo que produce en nosotros y en la mayoría de los lectores una profunda carcajada seguida de una extraña sensación que oscila entre la pena, la rabia y la indignación. 

He escrito varias veces sobre el daño que hace el periodismo deportivo, estos "periodistas" de circo más dignos de programas del corazón, al deporte. Más allá de que ignoren equipos y deportes "minoritarios", más allá de las rivalidades innecesarias que crean entre aficiones e incluso más allá del mal ejemplo que dan con sus shows a los pequeños y no tan pequeños. Ocupan puestos, que más de un profesional bien preparado asumiría con sumo gusto, sin saber siquiera que el jugador del que hablan no es lateral como afirman, o que la nacionalidad del último fichaje del Celta no es la que están diciendo. Pero tampoco quiero hablar de eso, aunque ahora mismo en el equipo que tengo el placer de co-dirigir tengamos un problema del que si analizáramos las raíces del mismo daríamos con que los medios tendrían cierta culpa de determinados comportamientos de la base. 

Roncero, ser subjetivo es no mentir, pero eres periodista y aceptando que es imposible la imparcialidad debes, AL MENOS, ser respetuoso e intentar buscar cierta neutralidad.

Pedrerol, no tenéis credibilidad alguna, vuestros vídeos manipulados saltan todas las noches en la red. Vivís en la misma burbuja que los futbolistas (a excepción de Daimiel, Maldini, Axel Torres, Michael Robinson y algún otro, quizá). Estáis tan crecidos, Pedrerol, que asumís que el periodismo también es show con una facilidad tan pasmosa que asusta. Si volvierais a la universidad no os daban el título a ninguno (los que lo tengáis y no estéis fomentando más intrusismo laboral). Y Caridad, sí sois frívolos, claro que lo sois... ¿qué hay del juicio por prostitución a Benzema, amigos? ¿O eso es personal? ¿Más que la laca de Ronaldo? Hagan periodismo de calidad, ejerzan su profesión de una vez, no den lecciones de nada cuando son los primeros en poner el dinero por delante de los principios. ¿Qué pasa con el gran Open de Australia que ha hecho Bautista? ¿De la actualidad económica del Valencia?

Precisamente credibilidad no tenéis ninguna, salvo para los hooligans. Repetís la mentira eterna de la televisión "es lo que quiere la gente", cuando el público jamás ha decidido una parrilla de programación: elige o apaga. Los contenidos lo ponen los del dinero. Vuestra escasa audiencia acude para reírse de vuestro lamentable e infame circo en el que cada vez crecen más payasos (o enanos, como prefiráis).

martes, 16 de abril de 2013

Que alguien refunde a este Valencia

La dimisión hace unos días de Manuel Llorente como presidente del Valencia, ha vuelto a tambalear los cimientos de un club maltratado por la nefasta gestión de los que han comandado la nave de un tiempo a esta parte. Pese a lo orgulloso que se mostró de su gestión el ya ex presidente en su despedida, lo cierto es que, en los últimos años, el Valencia como entidad ha perdido gran parte de la esencia que antaño le hacía, por ejemplo, plantearse el traslado a un estadio de mayor capacidad. Cada vez hay menos socios, cada vez hay menos ilusión en el ambiente y esto es algo objetivo que los gestores del club, tanto los de ahora como los de antes, no deberían obviar.

Bankia, Fundación, avales, acciones...No sé que pensarán los miles de aficionados que tiene el Valencia en todo el mundo, pero a mí todo eso me suena a negocio de unos pocos y a futuro complicado para el Club. El Valencia, como quizá casi todo el fútbol profesional, ha sido engullido por el negocio y parece que ya poco le importan a los gestores los principios originales que un día sirvieron para fundar la entidad. ¡No me quiero imaginar que hubiera pasado hace años si los aficionados hubieran escuchado a un dirigente del Club justificar el haber hecho negocio con el Valencia! Vicente Andreu, actual presidente interino, lo ha hecho, a pesar de lo cual a nadie le ha temblado el pulso a la hora de sentarle en el sillón o a algunos a la hora de apoyarle públicamente. Y no me vale la excusa del sentimiento valencianista del protagonista para justificar un nombramiento así, ya que de nada vale presumir de ello si no se demuestra.

Vuelvo a Manuel Llorente para comentar su famoso argumento para alabar la gestión de su consejo y la suya propia, por el que vino a decir que el equipo ha estado en Champions tres años seguidos. Pues bien, soy de los que piensa que resultados deportivos no son siempre la muestra de una buena gestión, sino que se lo digan al Málaga, que ha hecho una temporada brillante pese al trabajo de sus dirigentes, cuya nefasta gestión ha llevado a la entidad de la Costa del Sol a ser sancionada por la UEFA a no poder participar en competiciones europeas en los próximos dos años. Volvamos al Valencia, ¿buena gestión es haber perdido un cuarto de los socios que tenías hace 5 años? ¿Buena gestión es mantener un precio de los abonos a la altura de los más altos de Europa, al mismo tiempo que el equipo ha bajado de forma notable su nivel? ¿Buena gestión es ver cómo en los últimos años varios de los mejores chavales de la Escuela se han ido a jugar a otros equipos, en la mayoría obligados por la poca apuesta del Club por la cantera?

No conozco qué planes tiene la Fundación, tampoco qué intereses mueven a sus componentes, ni que personas van a ser las encargadas de dirigir el Valencia a partir de junio. Lo que si sé es que yo como aficionado estoy cansado ser ninguneado, de ver cómo se nos hace culpables de muchas cosas cuando en realidad los que vamos a Mestalla, pagamos los pases a precio de oro y tenemos nuestras acciones, muchas de las cuales las compramos en la última ampliación de capital, somos de los pocos que no sólo no hemos ganado nada con el Valencia, sino que hemos invertido dinero en el Club en los últimos años. 

Por eso, mientras siga pagando un pase a precio de Champions, exigiré que el equipo se comporte como tal; mientras siga viendo cómo se falta el respeto a la afición o a la entidad, seguiré mostrando mi disconformidad, así como mientras haya gestores que cobran por su trabajo, les exigiré que aporten soluciones y que, mientras llegan, se preocupen por cuidar los valores que hacen del Valencia un sentimiento capaz de arrastrar a miles de personas cada vez que el equipo juega un partido. Porque para mí todo lo demás sobra.          

jueves, 28 de marzo de 2013

Desapego balompédico

Un fenómeno extraño se ha apoderado de mí durante esta temporada futbolística, he perdido gran parte de la ilusión que antaño me movía a amar al fútbol sobre casi todas las cosas. Alguno puede pensar que eso es porque soy de algún equipo que no gana casi por decreto o porque me ha entrado una pasión repentina por algún arte como la pintura. Pues ni una ni otra son razones que puedan servir para mi caso.

El fútbol actual y más concretamente el que se practica a nivel profesional en España carece del atractivo que hace un tiempo lo hacía especial. El "dopaje financiero" y la mala gestión de los que se han creído con capacidad para gastar sin medida lo que no es suyo (¡ay si solo fuera el fútbol!), han hecho que hoy día cualquier equipo que no vista de blanco inmaculado o de blaugrana sea una mera comparsa abocada a ser poco menos que aplastada en su intento de pelear por alguno de los minutos de gloria que los fuertes malgastan diariamente. Se ha pasado de las gestas de los llamados "modestos", al dominio insultante de los que asfixiando a los demás no han reparado en que mientras esto suceda, están perdiendo cada vez más lo que antes les hacía más fuertes, temidos y admirados: la competencia.

¡Qué decir de la pérdida de valores! Personalmente me avergüenza ver cómo el fútbol, que podría ser una herramienta extraordinariamente útil para transmitir valores cívicos, hoy más que nunca imprescindibles en nuestra sociedad, en ocasiones se ha convertido en un circo donde la burla, la trampa, el desprecio al rival y hasta la violencia han sustituido al afán de superación, el respeto al contrario y la humildad, entre otros. Si a eso le sumamos que algunos de los foros más importantes de los que rodean al llamado "deporte rey" se han transformado en altavoces y hasta portavoces de los protagonistas de tan lamentables actuaciones, el desastre es de dimensiones enormes.

A pesar de ello, conviene no generalizar y es justo reconocer que afortunadamente aún quedan equipos y jugadores que muestran que el trabajo puede vencer al mejor de los talentos si éste no se cultiva, le pese a quien le pese. ¿Pero de verdad eso le importa a alguien? Estoy harto de ver cómo tras una gran gesta de un equipo "humilde", se le resta méritos y el análisis pasa al "qué mal día" del equipo "económicamente dopado". Harto de ver como cuando un aficionado muestra su malestar ante la falta de entrega de un jugador, se abran debates sobre el poco tacto del hincha con alegatos del tipo "con lo que ha dado ese jugador en el pasado", obviando que en el deporte al más alto nivel se vive del presente y en el fútbol profesional de lo que se da en el campo cada 3 o 7 días. Harto, en fin, de ver cómo se emplea la palabra afición para enmascarar opiniones personales que en muchos casos no se han formado del análisis serio y riguroso.

¿Hasta dónde hemos llegado? En mi opinión hasta el punto de que o se pone remedio a esto, principalmente por parte de los que mandan y por los que lo rodean, o el fútbol acabará por perder la esencia que un día lo hizo "deporte rey". Pero el reto también es para nosotros, aficionados. Por extraño que parezca, si nos dejamos llevar por el desánimo y abandonamos a nuestros equipos por humildes que sean, el "negocio" se habrá comido al fútbol y ya no habrá marcha atrás. Yo lo tengo claro, al mal tiempo, análisis serios de lo que aún sigue siendo fútbol de verdad. De Bankia, Rosells, Florentinos y demás artistas invitados que se encarguen otros.

viernes, 22 de marzo de 2013

No hay FIFA para tantos chorizos

Esta semana se han destapado las irregularidades en las votaciones para Balón de oro y para Mejor entrenador tras una denuncia de Mourinho en una entrevista en la que explicaba por qué no acudió a la gala. Decía que amigos suyos le habían dicho que tras votar por él habían visto cambiado su voto en las listas publicadas.

En un primer momento muchos pensaron (pensamos) que se trataba de una queja más del portugués, que bien nos tiene acostumbrado a cosas así cuando no gana o algo no sale como él espera. Pero conforme ha ido avanzando la semana se han ido sumando al entrenador blanco más voces en la misma dirección gracias, entre otras cosas, al periodismo de investigación realizado por el Diario Marca. 

Capitanes que han votado y no salen en las listas. Seleccionadores cuyos elegidos han sido cambiados por otros candidatos al premio. Países que han desaparecido en el cómputo general. Y el colmo, un director técnico que descubrió, en la lista definitiva, que en lugar del de su capitán estaba su propio nombre (nunca han votado los directores técnicos) y que figuraba que él había realizado y rellenado las votaciones.

¿Y qué ha pasado? Se ha dicho que si el primero que denunció, tras Mou, casualmente fue un compatriota del portugués, que si era una campaña para atacar a Del Bosque, que si tal vez los amigos del luso le habían mentido, que por qué no se quejó cuando ganó el premio en 2010... se ha pretendido hacernos creer que igual fue un error burocrático o que las propias federaciones fueron las que manipularon los votos que llegaron a la FIFA, ajena a todo esto.

Un ex-árbitro turco ha denunciado amaños en los sorteos de la Champions

Pero la crítica y el análisis se queda muy en la superficie. Estas criticas de unos periodistas a otros, estos Barça - Madrid que bien recuerdan a PP y PSOE (o eres de uno o de otro, pero distraete y no pienses en lo que hacemos), este sistema corrupto de FIFA, no es más que un reflejo del sistema mundial actual. Si el fútbol es el "deporte rey", el más mediático y el más "importante"... ¿cómo no va a estar manchado si es el que más dinero e intereses mueve? Hace años que el fútbol dejó de ser un 'simple' deporte, ya no lo es: ahora es poder. La famosa y polémica gala es una pantomima: marketing, fotos y palmaditas en la espalda. Juvenal Owono, el español nacionalizado ecuatoguineano, denunciaba a las altas esferas hace unas horas: "me da igual el premio, a esa gente no les interesa nada el fútbol" Y es que el Balón de Oro es una escusa para reunirse los peces gordos y seguir dominando la cara B del planeta fútbol.

¿A alguien le sorprende? El sistema actual caducó hace mucho tiempo y mientras tanto ha ido corrompiendo todo extendiendo su veneno, como un dedo gangrenado va pudriendo el resto del cuerpo. El balompié mueve más que un banco, por lo que lleva más tiempo del que parece controlado por unos intereses más oscuros de lo que podamos imaginar. Y mientras tanto el que no es del Barça es del Madrid, o del Milan o del Inter, o del City o del United, o del PP o del PSOE. 

En el mundo existen tres Guineas: Guinea, Guinea Bissau y Guinea Ecuatorial. Para la FIFA, según sus listas de votos definitivos, sólo hay una. Parece una exageración, pero justo han cambiado más nombres en África (a lo 'pucherazo', cuando votaban en las elecciones los muertos en tiempos no tan lejanos). El continente del sur es ninguneado hasta el punto de que les envían las cosas e informan quedando poco tiempo. Algo que sucede en la política y en la economía mundial... que lejos de ayudar se aprovecha de su posición 'superior'. No podemos pedirle al fútbol que imparta valores, ética ni moral cuando no tiene espejo donde mirarse, cuando lo manejan los mismos seres humanos que están acabando con el mundo y haciendo más grandes las diferencias entre unos y otros. ¿El reparto del pastel televisivo les suena? Barça y Madrid, en el caso español, son los ricos que se quedan los derechos. Ellos cada vez más ricos, el resto cada vez más endeudado y más pobre. A todos nos resulta familiar, ¿verdad?

Pero sí, hay un momento en la vida de todo magnate que le conviene llevarse bien con los desfavorecidos, por el cuento aquel de ser solidario, de lavar su cara y de parecer justo y cercano. A todos se les habrá ocurrido algún ejemplo con alguna multinacional. Yo voy a ilustrar el caso con el Mundial de Qatar. ¡Hombre, otro paralelismo! Es más, ¿habrá algo en Qatar, que no tenga otro país, que le interese a la FIFA...? Puede que tenga armas de destrucción masiva, u otra cosa, quien sabe.

Algunos pensaran que es llevar al límite un fallo de FIFA, hagan un ejercicio... ¿se imaginan que en vez de englobar las tres Guineas englobaran las dos Coreas en una? No se atreverían, temblarían de pensarlo. Si hubieran equivocado en los pasados JJOO de Londres una bandera africana con otra, aunque hubieran estado enfrentadas ambas naciones, no se hubieran tomado tantas molestias en pedir perdón. Un último consejo: vean la próxima gala de la UEFA o de la FIFA, o vean la media de edad de AFA... señores con muchos dólares e influencia pero con nula preparación o capacitación que deberían estar en Benidorm jugando a la petanca. Se han cargado el opio del pueblo y se está viendo que el fútbol es un circo.

Pero el hermetismo continuará, los 'secretos FIFA' seguirán y no pasará nada, como no pasa nada de que se sepa poco de Bárcenas. ¿Transparencia, qué es eso? Se repiten patrones que nos muestran lo enferma que está la sociedad. Lo próximo será decir que Del Bosque es justo ganador -cosa que no pongo en duda- y que no hubiera afectado lo más mínimo a los resultados... total, por tres trajes... digo por tres votos...

miércoles, 13 de marzo de 2013

Los futbolistas y las redes sociales

Esta mañana José María Gutiérrez, conocido popularmente como Guti, usaba su cuenta de twitter para darle un palo a su ex-eterno rival: “Buenos días twitteros,q pasa q ya no recordáis los dos últimos baños q os dio el Madrid?q mala memoria para lo q quereis?.amapolas” Y a continuación, en otro tweet, decía que todavía se acordaba del momento en el que Raúl Gónzalez Blanco mandó callar al Camp Nou, acompañando para ello la famosa imagen del ex-jugador merengue con el dedo en la boca.

Parece mentira que los famosos, y más concretamente los deportistas, no aprendan de los grandes errores que se cometen en el ciberespacio desde que las redes sociales han irrumpido en sus vidas. A la hora de compartir éxitos y curiosidades les encantan, el mismo Guti retuitea a todo aquel que le elogia en términos de “puto crack” o “eres mi dios”, pero no acepta críticas constructivas y se ampara -como tantos otros- en su libertad de expresión. ¿Pero acaso la libertad de expresión no conlleva, y más en los personajes públicos, una responsabilidad ética y moral? Nuestros derechos, seamos quienes seamos, también van ligados a unos deberes; desde el momento en el que convivimos en sociedad no todo vale. Y cuando además eres un personaje destacado (por el motivo que sea), por partida doble, pues has de dar ejemplo al ser influyente.

El ex jugador blanco, cuyo avatar es una portada de MARCA alabando su famoso taconazo, catalogado como el 'tacón de Dios', ha levantado a los aficionados de uno y otro lado calentando de nuevo el ambiente del posible clásico de Champions ahora que ha pasado el Barça. Al equipo culé, en otra maniobra de la caverna de la meseta, le daban por muerto después de la última semana, y ahora que ha vuelto tras un partido y una remontada para los anales; vuelve a crisparse el ambiente. Desde luego Guti no ha ayudado a apagar el fuego en la red. Como todo el mundo siempre tiene mucho que callar, no han tardado en contestarle aficionados azulgranas con imágenes del 2-6, con celebraciones de Luis Enrique y con la ya famosa manita de Piqué. A lo que los madridistas se han sumado con gestos de Cristiano Ronaldo y se han enzarzado entre ellos. Y lo peor de todo será cuando esta noche, en programas como Futboleros o Punto Pelota, algunos periodistas traten de defender las palabras de Guti. Lo que sí es cierto es que al nuevo componente del ridículo programa de Antena 3, Splash, esta polémica le vuelve a poner en boca de todos... 

¿Hasta cuando? ¿Cuando aprenderán a usar las redes sociales? Si bien es cierto que twitter es una herramienta revolucionaria que ayuda a los periodistas en sus programas en directo y a difundir la información -y democratizarla- sin intermediarios entre tantas cosas, los futbolistas deberían estar mejor asesorados cuando no directamente más vigilados. Muchos son los clubs que les han prohibido a sus jugadores tener perfiles públicos en Internet, al menos con sus nombres reales. Si no tienen edad mental para usarlas con sentido común: mejor que no tengan, pues la imagen de su equipo también sale dañada. Y digo futbolistas conscientemente, pues otros deportistas han aprovechado este acercamiento muy hábilmente: Fernando Alonso, Pau Gasol... hay cuentas muy útiles e interesantes.

No son los únicos, Paula Vázquez hacía público su teléfono no hace demasiado tiempo sin querer y Buenafuente, por salirse del tiesto, cerró durante un tiempo su cuenta. Pero son ellos, los artistas del balón, los que se llevan la palma; al igual que Andreu, Ricardo Costa, central del Valencia, cerró hace escasos días su cuenta tras hacerle RT a un seguidor del Real Madrid que animaba a su equipo a fichar a Joao Pereira. El mismo Joao lo puso en favoritos al verlo (aunque más tarde, cuando ya todo había explotado, le quitó la estrella). Costa argumentó, antes de cerrar su cuenta, que únicamente lo había hecho para subirle el ánimo a Pereira y que viera como se le aprecia. Posteriormente el lateral derecho también tuvo que dar explicaciones... y todo por hacer un uso despreocupado y nada inteligente de twitter.

Dani Alves, Piqué, Arbeloa, Sergio Ramos, Roney... podemos recordar tweets nada acertados de todos ellos y de más jugadores que no han sabido contenerse ni entender el alcance de sus palabras. Cesc se puso en evidencia en su viaje a Logroño con la selección, al igual que Bisbal lo hizo en su día... y es que las redes sociales al final descubren de nosotros más de los que nos gustaría. Alguien debería aconsejarles aquello que dijo Groucho Marx: “es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente”

jueves, 28 de febrero de 2013

¿Éste es el deporte rey?


“Mamá, quiero ser futbolista”, ¿cuantas veces se oye esto en las familias de todo el mundo?. Y claro, orgullosos y esperando que su retoño sea el nuevo Bobby Charlton o la nueva Marta (para no herir sensibilidades de ningún seguidor de equipos españoles) lo inscriben en un equipo. “El fútbol le enseñará compañerismo, a respetar a los demás y a levantarse cuando se caiga” dice uno de los cónyuges si el otro discrepa de la idea de apuntarle a darle 'pataditas al balón'. Cosa que realmente, entre otras cosas, se aprende en cualquier otro deporte.

Entre semana entrena y los sábados juega, allí el niño o la niña podrá aprender que no siempre se puede vencer, aprenderá el valor de la derrota y del esfuerzo, a saber perder y a saber ganar, incluso si ha jugado en categorías mixtas a no discriminar por razón de sexo... infinidad de cosas.

Y los domingos sus progenitores le llevan a ver a “los grandes”. No le llevan a ver el partido que arbitra el hermano porque igual un tío -tal vez un jugador que también es policía nacional que le saca diez años- le apaliza y no es algo que quieran que vea.

Entran al estadio y la criatura, emocionada, mira hacia todos los lados. Está a rebosar, pues es el día de la ciudad, ambos equipos se enfrentar en un bonito y apasionante duelo. Dos equipazos que dan esplendor a Milán.

Salta un chico negro al campo, que bien podría ser el padre de un miembro de los de su equipo de la base, y la gente comienza a emular sonidos guturales imitando a monos entre insultos. Bueno, “exaltados hay en todos los sitios, cariño, no hagas caso” le dice el padre suponiendo que no se une a los gritos racistas. Pero entonces una lluvia de plátanos invade el campo. “Está mal, pero es que nos traicionó hace años, cariño” tratarán de hacerle comprender. Pero la criatura, que no es tonta, se pregunta como han metido todos esos plátanos en las gradas sin que se note y sin que sospechen: “¡algunos son hasta plátanos hinchables gigantes!”

Cuando llegan a casa deciden poner algún canal español, pues al ser el clásico de Italia la escena la han recogido todas las televisiones. Allí hay un programa donde muchas personas hablan en voz alta mientras pasan unos vídeos: puede ver a un señor mayor metiéndole el dedo en el ojo a otro señor, a un portugués muy guapo haciendo unas declaraciones muy feas contrarias a lo que su entrenador le dice en las charlas los sábados, a toda una afición diciéndole improperios cada vez que toca un balón, unos cuantos escupitajos, empujones y tortas de varios futbolistas y a un chico sin pelo dando patadas como si fuera wrestling en lugar de fútbol. Los contertulios siguen enzarzados en discusiones absurdas que distan mucho de reprender la actitud de todos ellos en su conjunto, y cuando lo hacen únicamente es para acordarse de los niños, usando la demagogia, para poner un “pero” al final de su frase y acabar usando un argumento lleno de engaños y eufemismos que justifique a unos y vilipendie a otros.

Rápidamente uno de los padres decide apagar la tele, “¿qué dices que iba a aprender?” le contestará uno de los dos al otro.

“Mamá, ya no quiero ser futbolista”

Con un poco de suerte le sirve para olvidarse del fútbol y dedicarse a la política y mejorar la situación de su país, y le han hecho un favor. Pero lo más seguro es que por culpa de los medios de comunicación y de la actitud de cada uno de los que componemos el deporte (desde jugadores, técnicos y presidentes hasta periodistas y aficionados) le hayamos influido deportiva y personalmente. Si este es el deporte rey, ¡viva la república deportiva!

PD. El “¿nadie va a pensar en los niños?” es un tema muy manido y sensacionalista, ya sabemos todos que los niños repiten los patrones que ven, es posible, pero hace falta mucha autocrítica y un gran lavado de cara a un deporte que ha perdido el norte contando billetes y abriendo guerras (incluso políticas) desde los medios. El fútbol de primer nivel ha perdido su “valor deporte” y lo peor es que está contagiando a las categorías inferiores por culpa del gran foco que se le otorga. No todo vale los domingos y los espectadores somos los primeros que debemos recordarlo, que el fútbol no nos devuelva al Homo Erectus.  

miércoles, 27 de febrero de 2013

El Fútbol Sala existe


La final de la Copa de España de fútbol sala, disputada el pasado 24 de Febrero, tuvo una audiencia media de 605.000 espectadores. Los seguidores de este glorioso deporte estamos de enhorabuena, pues por fin, como dijo el eterno Kike Boned en twitter “el fútbol sala superó en audiencia al fútbol en coincidencia de horarios”. Si bien es cierto que se trataba de un partido de segunda división (concretamente Xerez-Sabadell en TDP), Alcalá de Henares acogió un día grandioso para el fútbol sala: gracias a MarcaTV nuestros cracks empiezan a tener el eco que se llevan mereciendo desde hace años. La2 de TVE ya hizo un tímido intento a principios de los 90 de dar la LNFS y la Liga ASOBAL, pero entonces RTVE no tenía el nivel que llegó a alcanzar en el periodo 2007-2011

La doble campeona del mundo, y tres veces subcampeona (y un tercer puesto) ha sido siempre marginada injustamente por culpa de su “hermano mayor” a pesar de que éste no cosechaba éxitos. Seis europeos y un subcampeonato de Europa (más otro tercer puesto) no han sido nunca suficientes para tener un rincón propio en nuestro país. Mientras tanto; en Brasil, en los Emiratos Árabes y en toda Europa del Este nuestra Copa de España es la competición más seguida en estas fechas...

Con excusas de medio pelo las cadenas se amparaban en la cantidad de seguidores de cada deporte, pero una vez más han quedado dilapidados sus argumentos. El Pozo Murcia – Barcelona Alusport llegó al pico de 855.000 espectadores, con un 4,2% de cuota de pantalla. Apabullando así al “pobre” 0,7% que tuvo el partido del Municipal de Chapín.

Pero eso no es todo, sumando los datos de Esport3 y 7RM, que también dieron la final, la audiencia de la final de la Copa de España rozó el millón de espectadores. El partidazo que acogió el Pabellón Caja Madrid seguramente habrá captado nuevos seguidores de este mágico y trepidante deporte que nada tiene que ver con el fútbol que disputan los equipos de once jugadores.

Un último dato para hacer reflexionar: el partido de la Liga ACB entre Real Madrid y Fuenlabrada tuvo una audiencia media de 290.000 espectadores. Nadie duda de lo que mueve el baloncesto, esto muestra a quienes no acostumbran a manejar estas cifras como hay que interpretarlas.

Foto de EFE sacada de http://www.elidealgallego.com/

No olvidemos la tradición que hay en este país: es un deporte que se practica en todos los colegios, que raya un nivel altísimo y del que salen los mejores jugadores del mundo compitiendo directamente con los brasileños. Que no sea olímpico es una barbaridad que no puede mantenerse muchas ediciones más.

Gracias a MarcaTV que, aunque se pueda discrepar de sus programas de opinión en ocasiones, da voz al Fútbol Sala retransmitiendo la LNFS o al Boxeo entre otros deportes (en breve darán el Pádel Pro Tour 2013) y da información continúa de tantos otros.